La terapia biodinámica craneosacral (TBC), en una forma de encuentro delicada y no invasiva, que implica un contacto muy ligero y sutil en el cuerpo, sin aplicar presión ni realizar manipulaciones. Este enfoque se centra en sintonizar con los ritmos profundos que dan vida al cuerpo y fomentar la conexión con la capacidad natural de autorregulación y autosanación del organismo. Desde este punto de vista, la TBC no presenta contraindicaciones, ya que no implica ninguna movilización o presión que pudiera causar daño. Se puede aplicar en casi cualquier circunstancia, siempre que el cliente pueda estar cómodo, ya sea sentado o tumbado e incluso en algunas ocasiones de pie.
Dado que este enfoque no implica presiones o movilizaciones, se puede aplicar en “casi” cualquier situación, tanto a recién nacidos como en ancianos o embarazadas y todo tipo de alteraciones, siempre y cuando el cliente esté cómodo con las sesiones y no las desaconseje el personal médico.
No obstante, es mejor ser muy cuidadosos o no realizar una sesión en los siguientes casos: