Sobre Javier de María

Más de tres décadas aprendiendo a escuchar.

Terapeuta, formador y autor. Un camino de presencia, estudio y respeto por la sabiduría del cuerpo.

Una vida guiada por la búsqueda de equilibrio

El recorrido.

Javier de María es terapeuta, formador y autor especializado en Terapia Biodinámica Craneosacral. Su recorrido combina décadas de práctica, formación y acompañamiento a personas y profesionales desde un enfoque humano, profundo y respetuoso.

La práctica continuada de Aikido ha sido una influencia esencial: le ha enseñado a comprender el cuerpo, la atención, la relación y la fuerza desde un lugar donde la presencia importa más que la imposición.

Javier escuchando

Su trayectoria reúne la Terapia Biodinámica Craneosacral, el Aikido, la consciencia corporal, la escritura y el desarrollo humano. Caminos diferentes que, con el tiempo, han terminado señalando hacia una misma comprensión:

La transformación profunda no siempre nace de hacer más, sino de aprender a escuchar mejor.

Desde muy joven sintió una inclinación natural hacia la introspección, el contacto humano y la búsqueda de sentido. Más adelante, el encuentro con el Aikido le permitió descubrir algo que marcaría toda su vida: que la suavidad no es debilidad y que la verdadera fuerza no necesita imponerse.


Durante más de cuatro décadas de práctica, el Aikido le ha enseñado a habitar el cuerpo, recuperar el centro y responder a las dificultades sin añadir más tensión. Esta experiencia, reconocida con el grado de Shihan 7.º dan, continúa influyendo profundamente en su forma de vivir, enseñar y acompañar.

Aikido Javier

De la técnica a la presencia

Su búsqueda dentro del trabajo corporal y terapéutico le llevó a formarse en masaje, osteopatía, Focusing… y, finalmente, en Terapia Biodinámica Craneosacral.


En ella encontró una forma de acompañamiento coherente con lo que llevaba años buscando: una práctica profunda y respetuosa que no intenta imponer cambios, sino crear las condiciones necesarias para que la inteligencia del organismo pueda expresarse.


Con los años comprendió que una técnica, por valiosa que sea, no basta por sí sola.

Las manos necesitan conocimiento, pero también presencia, sensibilidad y capacidad de escucha.

Esta convicción ha guiado su trabajo en consulta y su forma de enseñar a cientos de alumnos: ayudarles no solo a aprender una disciplina, sino a desarrollar una manera más humana, consciente y sostenible de acompañar.

Enseñar para seguir aprendiendo

Javier entiende la enseñanza como un camino compartido. No se sitúa ante sus alumnos como alguien que posee todas las respuestas, sino como un profesional con una larga experiencia que continúa investigando, practicando y aprendiendo.


Ha creado y dirigido formaciones en Terapia Biodinámica Craneosacral, participado activamente en el desarrollo de esta disciplina en España y presidido en distintas etapas la Asociación Española de Terapia Biodinámica Craneosacral.


También es creador del Método ASA, una brújula basada en tres principios:
Amor, Sabiduría y Acción.


Una manera de recordar que ayudar a otros no debería significar abandonarse, que el conocimiento necesita convertirse en experiencia y que toda comprensión profunda debe terminar encarnándose en la vida cotidiana.

Escribir para compartir el camino

Como autor, Javier ha publicado Guía Visual de la Terapia Craneosacral, Valentía de Guerrero, Corazón de Sanador y Escuchar al Dragón: despierta tu sabiduría oculta.

En sus libros, cursos y encuentros comparte lo aprendido durante décadas de práctica, pero también sus dudas, errores y descubrimientos. Su propósito no es ofrecer respuestas cerradas, sino abrir caminos para que cada persona pueda recuperar su propio discernimiento.

Una forma de acompañar

La filosofía que sostiene su trabajo parte de una idea sencilla:

la vida posee una inteligencia inherente que tiende hacia la organización, la adaptación y la salud.

Javier haciendo terapia

El papel del terapeuta o del formador no consiste en controlar el proceso de otra persona, sino en ofrecer presencia, conocimiento y unas condiciones seguras para que algo nuevo pueda surgir.

Por eso, su manera de acompañar busca unir:

  • sensibilidad y firmeza; 
  • conocimiento y experiencia; 
  • quietud y acción; 
  • cuidado de los demás y autocuidado; 
  • cuerpo, mente y dimensión humana. 

Esta integración da forma a lo que Javier llama El SENDERO del Dragón: un camino de suave fortaleza, sabiduría encarnada y acción consciente.

No una fórmula que todos deban seguir, sino una invitación a encontrar una forma propia de vivir, acompañar y crecer.

01 • Presencia

Estar de verdad

Una atención plena que sostiene el espacio para que el cuerpo pueda soltar y reorganizarse a su ritmo.

02 • Escucha

El cuerpo habla

Aprender a escuchar con las manos lo que cada persona necesita en cada momento.

03 • Respeto

Tu ritmo es la guía

Acompañar sin imponer, honrando los recursos de salud de cada persona.

Sesiones presenciales y online

Puedes conocer el trabajo desde una sesión o la formación.

Elige cómo quieres empezar; estaré encantado de acompañarte en el camino.